La ciática se refiere a la presión que ejerce uno de los discos de la columna sobre el nervio ciático, condición que genera un dolor moderado a bajo, comenzando en la zona de la cadera y terminando en el pie. Es bastante común en muchas personas y el reposo resulta indispensable para sentir alivio. Además, hay ejercicios que no deben realizarse para evitar esta molestia.
Sin embargo, muchas personas que entrenan a diario prefieren continuar su actividad física, por lo que siguen ejercitando su cuerpo, pero deben evitar algunos movimientos que pueden afectar aún más el nervio ciático.
Ejercicios que afectan la ciática
Abdominales clásicos
Este ejercicio produce una gran tensión en la espalda baja porque debe presionarse para lograr la flexión, lo que puede incrementar de forma considerable el dolor.
Estiramiento de isquiotibiales
Los isquiotibiales son músculos de la pantorrilla, específicamente la tibia. Al estirarlos se provoca una tensión y fuerza elevada en la espalda, en un segundo plano, que puede producir un aumento elevado del dolor y molestias de la ciática.

Dorsales
Es otro ejercicio nada beneficioso para la ciática porque exige el estiramiento de algunos músculos y el arqueo de la columna por la elevación de las extremidades. Todo esto lo hace desaconsejable en caso de sufrir por esta condición.
Sentadillas con pesas
Este es un movimiento asociado a la musculación porque se basa en el levantamiento de pesas con una barra de marco, así como pesas a los lados, llevando ese peso sobre los hombros y haciendo unas sentadillas de pie. Así se ejerce una tensión elevada en la parte baja de la espalda, donde se manifiesta el dolor de la ciática.
Ejercicios de doblaje lumbar
Doblar la columna en la parte lumbar aumenta las molestias provocadas por la ciática, por lo que es necesario evitar los ejercicios que requieren ese tipo de movimiento, como la elevación de piernas cuando se está tumbado o tocarse la punta de los pies estando de pie.





