Cuando se trata de gustos y amor por la comida, seguramente hay quienes adoran una buena pasta, otros tantos se van hacia un excelente corte de carne, otros disfrutan las ensaladas, hamburguesas, mariscos, pero también esos que van un poco más allá y tienen fascinación por los platos exóticos como las hormigas culonas colombianas, también conocidas como hormigas arrieras.
Introducción
Este no es un platino gastronómico que sea muy popular o que se conozca en todo el mundo, pero es parte de la tradición cultural de algunas zonas de Colombia, un manjar que sabe a tradición y que puede resultar una delicia según muchos de los que se han animado a probarlas.
Quizás comer hormigas no es lo más común, pero este es un manjar que se disfruta en lo profundo de los paisajes montañosos de Santander, en los Andes Orientales de Colombia. Es un platillo que captura la esencia de la zona y que sorprende hasta los paladares más escépticos desde hace siglos.
Contexto Gastronómico De Las Hormigas Culonas
La hormiga culona es un insecto que puede ser delicioso si se sabe preparar, aunque te pueda parecer extraño, es cuestión de costumbre y cultura local. Así como hay países en donde disfrutan los grillos, en algunas zonas de Colombia usan las hormigas culonas como una opción gastronómica que representa un símbolo de la cultura de la región y que es parte de la identidad colombiana.
Sobre Las Hormigas Culonas
Para comprender la importancia de este plato, hay que ir al origen de lo que sería la proteína, es decir, la hormiga. Estos animales se conocen científicamente como Atta laevigata y son una especie que se localiza principalmente en la región del Santander en Colombia.
Este peculiar insecto ha sido parte de la dieta local durante siglos y es considerado una delicia gastronómica por sus habitantes, así como también por los foráneos que se animan a probarlas. La elaboración del plato es todo un arte que comienza desde la búsqueda de las hormigas en los campos y centros de producción.
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En estas zonas, los agricultores y campesinos se despiertan muy temprano y van hacia los hormigueros del insecto para capturarlos. Cabe destacar que estas hormigas no solo tienen un sabor que forma parte de la herencia cultural de algunas zonas de Colombia, también cuentan con propiedades analgésicas y antiinflamatorias.
Su recolección se lleva a cabo durante la temporada de lluvias, entre marzo y junio, cuando las hormigas salen de sus nidos para iniciar su vuelo nupcial. Este evento es una señal para los recolectores, quienes aprovechan la oportunidad para capturarlas.
Preparación De Las Hormigas Culonas Colombianas
Algo interesante sobre este extraño y exótico manjar, es que las hormigas se venden ya preparadas o arregladas. Por ello, primero se sumergen en agua para luego retirar tanto alas como pico. Además, se dejan en reposo con agua y sal.
Tras este proceso, se fríen en aceite, que junto con las grasas del propio animal incrementan el sabor. Para continuar, se dejan reposar y posteriormente se empacan y se venden en las tiendas o en las calles de algunos municipios.
Las hormigas deben ser preparadas antes de ser vendidas: primero son sumergidas en agua, se les remueven las alas y el pico, se dejan con agua y con sal por un tiempo y, posteriormente, se fríen con un poco de aceite, aprovechando que el animal suelta su propia grasa. Finalmente, las hormigas se empacan y se venden en tiendas o calles de los municipios.
Comidas Con Hormigas Culonas Colombianas
Las hormigas culonas son una de las curiosidades gastronómicas más llamativas para los extranjeros e incluso para los propios. Si no eres de la región, es poco probable que las hayas probado.
En este sentido, cabe destacar que son originarias de la región de Santander y estas hormigas tienen una cola prominente, de ahí su nombre. La preparación como ya mencionamos es muy distinta, pero en general, se tuestan sin alas y se sazonan con sal, lo que les da una apariencia y sabor similar al maní, lo único es que estarías comiendo a un insecto.
Historia De Las Hormigas Culonas En La Gastronomía
Este no es un platillo moderno, se trata de un manjar que proviene de la comunidades indígenas, quienes habrían sido las primera en consumir este alimento desde tiempos precolombinos, cuando la geografía de Colombia no estaba delimitada.
Sobre el animal, estas hormigas grandes, pueden medir hasta 2 cm de largo, se sabe que en el pasado eran recolectadas y consumidas como una fuente importante de proteínas y nutrientes. Algo que se heredó y con el tiempo, la tradición se ha mantenido, pero también evolucionado, convirtiéndose en una parte integral de la identidad cultural del Santander.
Propiedades Nutricionales de las Hormigas Culonas
Este manjar tan extraño no solo es un alimento exótico, los indígenas las consumían por su alto valor nutricional, porque son ricas en proteínas y bajísimas en grasa saturada. Además, contienen minerales esenciales como zinc e hierro.
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Por otro lado, su contenido de ácidos grasos omega-3 y omega-6 beneficia la salud del corazón. Pero esto no es todo, si bien pueden no parecer apetitosas, debes saber que contribuyen a la reparación y construcción de tejidos debido a su alto contenido proteico. Su consumo también ayuda en la producción de células rojas de la sangre y previene la anemia por su alto contenido de hierro.
Donde se puede comer este plato exótico
Si deseas probar este manjar, debes dirigirte a la región del Santander en Colombia. Allí encontrarás restaurantes y puestos locales que ofrecen hormigas culonas como parte de su menú. Es una experiencia culinaria única que vale la pena explorar si te aventuras por esta zona del país y si quieres sorprender a tu paladar con un sabor único.
Tradición Y Festividades Asociadas A La Hormiga Culona
En algunas festividades locales, como la Feria de Bucaramanga, se celebran concursos de consumo de hormigas culonas. Los participantes compiten para ver quién puede comer la mayor cantidad de hormigas en un tiempo determinado. Es una tradición llena de orgullo y camaradería entre los habitantes de la región, pero también un gran reto y una actividad muy llamativas para quienes no son parte de la zona.
Otras delicias exóticas de Colombia
Además de las hormigas culonas, Colombia ofrece una variedad de platos exóticos que reflejan su diversidad cultural y geográfica. Algunos ejemplos son el bocadillo veleño, que es un dulce tradicional hecho de guayaba y panela. También está el cuy asado, que se trata de una carne de cuy (conejillo de Indias) asada, popular en algunas regiones andinas.
Otros platos exóticos son el chontaduro, que proviene del fruto de una palma amazónica, se consume con sal y limón.
Todos estos platillos, manjares y en especial las hormigas culonas son más que simples comidas o insectos; son parte de la rica historia y cultura gastronómica de Colombia. Así que si alguna vez tienes la oportunidad, no dudes en probarlas, tendrás algo para contar y también podrás decir con propiedad si es o no es sabroso.
Para obtener más información puedes revisar otros portales como Calendariodecolombia, Colombiamegusta, Tvcocina o El popular, entre otros.